Lactancia Materna: Vínculo entre madre e hij@

Esta forma de alimentación natural constituye un factor de protección celular y humoral, fortaleciendo la afiliación materno filial (Murillo y Montero. 2010).

Los beneficios de la lactancia materna se han visto asociados también con el aumento de la capacidad cognitiva, la prevención de la obesidad infantil y con el desarrollo psicosocial (Pérez, 2004).

Bowlby (1990) los seres humanos cuentan con la necesidad de mantener una interacción social, de establecer relaciones estrechas y perdurables a lo largo del tiempo con su progenitor o figura materna y de esta manera configurar sus relaciones posteriores en la adolescencia, juventud y vida adulta.

La relación madre-hijo es de vital importancia para el desarrollo posterior del infante en el ámbito físico, afectivo y social. 

El niño en su desarrollo intenta a través de su comportamiento estar cerca de la madre, utilizando conducta como succionar, sonreír, llorar y aferrarse. Esta búsqueda y necesidad de cercanía de la madre, con respecto al niño, se conoce como conducta de apego y la conducta de la madre que intenta mantener al hijo cerca se denomina conducta de atención. La conducta de ambos, que se dirige a buscar y mantener la proximidad de uno con el otro se llama conducta afectiva.

En el primer tiempo de vida las interacciones realizadas entre el infante y la madre son hechas en el terreno corporal, la adecuada relación de este hecho permite al bebé desarrollar una correcta asociación psicosomática entre su cuerpo y el ambiente. Así, el bebé evidenciará la sensación de habitar el propio cuerpo teniendo la posibilidad de comenzar a crear la integración de la psique con el cuerpo. Es importante también en este aspecto, el estado de ánimo de la madre ya que estos estados los percibirá el bebé y a partir de ello se creará una realidad psíquica (Schejtman 2008).

El apego puede variar de una persona a otra, dependiendo de variables, como: el hambre, la fatiga, el estado emocional y psicosocial de la persona, influyendo la situación específica del momento en el amamantamiento.

Esta conducta de apego, dará lugar a conductas intelectuales, formación de conceptos, el relacionarse con otras personas, es decir madre/ hijo/a, experimentaran una relación afectuosa, íntima y continua  en la que ambos sientan satisfacción y gozo, siendo uno de los beneficios importantes en la lactancia materna.

Las investigaciones indican que un vínculo seguro entre la madre y el niño durante la infancia influye en su capacidad para establecer relaciones sanas a lo largo de su vida, cuando los primeros vínculos son fuertes y seguros la persona es capaz de establecer un buen ajuste social, por el contrario la separación emocional con la madre, la ausencia de afecto y cuidado puede provocar en el hijo una personalidad poco afectiva o desinterés social. 

Según indican estas investigaciones, la baja autoestima, la vulnerabilidad al estrés y los problemas en las relaciones sociales están asociados con vínculos poco sólidos. Si las experiencias de vínculo han sido negativas y graves, el ser humano es más propenso a desarrollar trastornos psicopatológicos. 

Conoce algunos experimentos psicológicos al respecto del tema 👇👇

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