Felicidad ¿Cuánto dinero necesito para ser feliz?

La felicidad es uno de los estados más deseados por los humanos desde los griegos hasta nuestra época. La felicidad es generalmente definida como un estado mental caracterizado por disfrutar y estar satisfecho con el estado subjetivo de bienestar del individuo (Zhang & Chen, 2019). Es decir, no solo estoy satisfecho con mi vida, sino que además, la disfruto. Es claro que no siempre estamos felices, pues seria imposible, sin embargo, podemos ser conscientes de que tan felices somos generalmente a pesar de las dificultades y los problemas de la vida cotidiana.

Lamentablemente, las condiciones del mundo actual no permiten que todos los seres humanos podamos ser felices, pues deben existir algunas condiciones básicas como hogar, alimento y seguridad. Si bien no es imposible ser feliz al carecer de alguna de estas condiciones, es poco probable que así sea.

Esta afirmación está sustentada en el hecho que, los países más felices aseguran que su población en general no carezca de estos elementos. En cambio, los países menos felices se destacan por limitar estas condiciones básicas.

Según el Reporte Mundial de Felicidad en su edición 2020 (Helliwell et al., 2020), los tres países más felices de 153 son Finlandia, Dinamarca y Suiza. Mientras que los países menos felices son Zimbabue, Sudán del sur y Afganistán, que lamentablemente, al parecer se mantendrá en los últimos lugares este año. A pesar de las condiciones sociales, México ocupa el lugar número 24, estando mejor posicionado que países como España. Italia, Chile, Japón o Corea del sur, todos ellos, con mejor PIB per cápita.

Entonces, más dinero no implica mayor felicidad. ¿y qué es lo que hace felices a las personas?

La felicidad que depende de los ingresos tiene forma de U invertida (Din et al., 2020). Es decir, se llega a un punto en el que una vez cubiertas las necesidades básicas y consentirnos con caprichos materiales y hedónicos, más dinero no te dará felicidad, incluso la disminuirá.

Pensemos en un momento en los casos de televisión donde una persona se gana la lotería y su vida termina convirtiéndose en un “infierno”. Claro que habrá excepciones, que de seguro contaron con otro tipo de condiciones.

Otro predictor importante es la educación. Din et al. (2020) mencionan que la educación primaria reduce la felicidad, mientras que la educación secundaria y terciaria/universitaria pueden incrementar la felicidad. ¿Habrá alguien que le haga más feliz un titulo universitario que un millón de pesos? Probablemente a la mayoría de nosotros no, pero posiblemente si haría más feliz a un millonario pero sin título universitario o a una persona con grandes ideales.

La felicidad se relaciona con un buen estado de salud (Kushlev et al., 2020). No es un secreto que a mejor estado de ánimo nuestro sistema inmunológico se fortalece y es menos probable de padecer enfermedades, que si en cambio, estuviera bajo un estado de animo negativo. En un estudio realizado por Kushley et al. (2020), realizaron una intervención de psicología positiva con 155 participantes para mejorar su bienestar subjetivo. Después de la intervención los participantes reportaron menos días que padecieron alguna enfermedad.

Por otra parte, la actividad física se ha relacionado con la felicidad (Zhang & Chen, 2019). Esto se puede explicar por los efectos benéficos del ejercicio sobre la salud, lo que mejora el bienestar subjetivo. Si consideramos que los días de enfermedad te restan felicidad, el ejercicio al proteger contra estas, ayuda a no ser al menos, menos felices. Asimismo, se explica por los efectos de interacción social que se dan cuando se realiza actividad física.

Ahora es común observar que los gimnasios, además de ser sitios donde se realiza ejercicio, también sirve para interactuar con otras personas. O las personas que se reúnen para practicar algún deporte o solo caminar al aire libre. Sin duda, en ocasiones las interacciones sociales alivian tanto como una medicina.

La edad es otro factor que puede determinar la felicidad. La forma de U de la felicidad (esta no es invertida), se refiere a que durante la etapa media de vida, es decir, alrededor de los 40 años, la felicidad disminuye, y una vez rebasada esa etapa, la felicidad vuelve a aumentar (Blanchflower, & Graham, 2021).

Incluso, dormir al menos 7 horas al día y pasar menos tiempo en redes sociales pueden incrementar la felicidad (Helliwell et al., 2019).

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