¿De qué forma me expreso para pedir lo que quiero?

En el proceso de interacción social con otras personas, en ocasiones, se derivan situaciones conflictivas, que son generadores de estrés y pueden limitar al sujeto de vivir una vida plena; suele verse cómo las personas no pueden comunicar lo que sienten, no saben pedir un favor, no saben resolver situaciones conflictivas con otros o simplemente no saben decir que no a alguna petición u opinión con la que no estén de acuerdo.

Precisamente la comunicación asertiva propicia las herramientas necesarias y suficientes a las personas para que, en el acto comunicativo, se desempeñen acertadamente, haciendo valer sus opiniones y puntos de vistas sin lacerar al otro.¹

La asertividad constituye un conjunto de habilidades sociales, las cuales deben usarse para la formulación adecuada de peticiones, el manejo de intrusiones y la toma de decisiones autónomas y conscientes; a su vez, la asertividad puede entenderse como la capacidad de un individuo para transmitir a otra persona sus posturas, opiniones, creencias o sentimientos de manera eficaz, sin sentirse incómodo y respetando los derechos de los demás; lo que contribuye al establecimiento y desarrollo de relaciones efectivas, benéficas y satisfactorias con los otros.²

También puede definirse como…

De estas definiciones hay algunas que enfatizan la autoexpresión de uno mismo sin herir a los demás, y puede que esta sea la característica común que deben llevar todas las definiciones de Ia conducta asertiva. Sin embargo otras definiciones insisten principalmente en Ia efectividad de esa conducta y en Ia consecución de los objetivos propuestos.³

En contraposición, la comunicación agresiva es aquella que, para hacer valer los propios derechos o lograr las propias metas, se ataca al otro, se le falta al respeto o se le hiere la autoestima o la dignidad. Otra forma de conducta no asertiva es la pasiva, la que define (Aguilar-Kubli, 1993) como la expresión de ideas, necesidades o sentimientos de manera débil, indirecta o nula, permitiendo con frecuencia que se violen los derechos de la propia persona.⁴

Si bien es cierto que las personas que se muestran asertivas muy frecuentemente se les percibe como agresivas, esta idea no es más que una de las tantas confusiones que se generan al respecto. En realidad la comunicación asertiva (comportamiento afirmativo) promueve la igualdad entre los seres humanos, por lo que las personas asertivas tienden a mostrarse seguras de sí mismas cuando emiten sus puntos de vista sobre una situación determinada, a ser capaces de expresar lo que sienten ante los demás sin agredir o manipular a los demás, a llevar a cabo sus proyectos y defender sus intereses respetando los de las personas que se encuentran a su alrededor.⁴

La asertividad tiende a ser auto reforzadora. Se supone que el aumentar la asertividad beneficia al sujeto de dos maneras significativas. Por un lado se piensa que comportarse de una manera más asertiva infundirá en el sujeto un mayor sentimiento de bienestar. Por otra parte, se supone que el comportarse de una manera más asertiva hará que el sujeto sea más capaz de lograr recompensas sociales (así como materiales) significativas y así obtener más satisfacción de la vida.⁴

Ser asertivo se basa en solicitar lo que es tuyo, la típica escena que refleja muy bien la asertividad es cuando por ejemplo pedimos una coca cola y el camarero nos trae una fanta, nosotros por vergüenza y falta total de asertividad decimos: “no pasa nada” y bebemos nuestra fanta para no molestar al camarero. La parte totalmente desproporcionada y contraria a esta escena sería que esa misma persona en vez de pedir educadamente que le traigan la coca cola que ha pedido, empiece a montar un cristo, gritar y enfadarse.⁵

De acuerdo con Rodríguez y Serralde (1991), una persona asertiva se siente libre para manifestarse, expresando en sus palabras lo que siente, piensa y quiere; puede comunicarse con personas de todos los niveles, siendo una comunicación siempre abierta, directa, franca y adecuada; tiene una orientación activa en la vida; va tras de lo que quiere; actúa de un modo que juzga respetable; acepta sus limitaciones al comprender que no siempre puede ganar; acepta o rechaza en su mundo emocional a las personas; con delicadeza, pero también con firmeza, establece quiénes son sus amigos y quiénes no; se manifiesta emocionalmente libre para expresar sus sentimientos, y evita los dos extremos: por un lado, la represión y, por el otro, la expresión agresiva y destructiva de sus emociones.⁶

La asertividad, la agresividad y la pasividad no están opuestas entre sí, sino que forman parte de un continuo, a lo largo del cual se van moviendo las personas: agresividad-asertividad-pasividad. En este caso los estilos pasivo y agresivo son los dos extremos opuestos de este continuo, en cuyo punto medio se sitúa el estilo asertivo, que constituye el grado óptimo de utilización de los diferentes componentes verbales, no verbales y paraverbales de la comunicación (Van der Hofstandt, 2005). La mayoría de las personas van recorriendo este continuo a lo largo del día. Dependiendo de los interlocutores con los que se están relacionando la persona o de las situaciones en las que se encuentren, se mostrarán más pasivos, agresivos o asertivos.⁷

Características de la conducta agresiva

Forma de expresión de pensamientos, emociones u opiniones que, con el fin de defender las propias necesidades o derechos, atacan, violan el derecho y faltan al respeto, la autoestima, la dignidad o la sensibilidad de otras personas.⁶

La conducta agresiva en una situación puede expresarse de manera directa o indirecta.

La agresión verbal directa incluye ofensas verbales, insultos, amenazas y comentarios hostiles o humillantes.

El componente no verbal puede incluir gestos hostiles o amenazantes.

La agresión verbal indirecta incluye comentarios sarcásticos, rencorosos y murmuraciones.

Las víctimas de las personas agresivas acaban, más tarde o más temprano, por sentir resentimiento y por evitarlas.

El objetivo habitual de la agresión es la dominación de las otras personas.

La victoria se asegura por medio de la humillación y la degradación.¹

Características de la conducta pasiva

La comunicación pasiva caracteriza a la persona que no defiende sus derechos, con escaso humor, postura distante y contraída, volumen bajo de voz, poca claridad, tiempo de habla igualmente escaso y que accede a las demandas de los demás sin importarle las propias.

La persona con comportamiento pasivo en la comunicación, calla y no dice lo que siente y piensa porque: cree que herirá los sentimientos de los demás; tiene miedo a que se enfaden y a quedarse sola; simplemente no sabe cómo afrontar la situación;

La persona con un comportamiento pasivo en la comunicación prefiere:

  • Callar en vez de hablar;
  • Evitar el conflicto;
  • Contentar a los demás;
  • Ser un todo para los demás;
  • No decir que no, porque le es difícil hacerlo.¹

Características de la conducta pasivo-agresiva

Su principal estrategia es el chantaje emocional, es decir, lograr que los demás le hagan favores, le refuercen, le acompañen, sobre la base de hacerles sentir culpables o en deuda con ellos. También pueden provocar en los demás la sensación de no suplir las necesidades o suscitar agresividad.¹

No Olvidar…

En el primero estarían comprendidas las conductas que ejecuta el individuo, como son defender los derechos propios, iniciar y rechazar peticiones, hacer y recibir cumplidos, iniciar, mantener y terminar conversaciones, expresar amor y afecto, expresar opiniones personales incluyendo el no estar de acuerdo, y expresar ira y enfado justificados. El aspecto personal incluiría a las personas a quienes van dirigidas esas conductas; mientras que el aspecto situacional incluiría las situaciones en que tendrían lugar las conductas.

Referencias.

¹Castro, G. y Calzadilla, G. (2021). La comunicación asertiva. Una mirada desde la psicología de la educación. Didáctica y educación, 12(3)  

²Castaños, S., Reyes, I., y Rivera, S. (2010). Estandarización del Inventario de Asertividad de Gambrill y Richey-II. Revista Iberoamericana de diagnóstico y evaluación, 1(29), 27-50  

³Caballo, V. (2014). Asertividad: definiciones y dimensiones. Estudios de psicología, 4(13), 51-62  

⁴Vargas, M. y Cerriteño, A. (2012). La comunicación asertiva como una estrategia para mejorar las relaciones interpersonales en adultos jóvenes. Revista humanidades, 27(2), 359-371  

⁵Rodríguez, L. (2010). Comunicación asertiva  

⁶Gaeta, L. y Galvanovskis, A. (2009). Asertividad: un análisis teórico-empírico. Enseñanza e investigación en psicología, 14(2), 403-425  

⁷Dinamarca, B. ( s.f.). La conducta asertiva como habilidad social. Ministerio de trabajo y asuntos sociales España  

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: